FEMENINO | Nuevo paso adelante de la SD O Val de Narón

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El proyecto de la SD O Val para el fútbol femenino no ha parado de desarrollarse desde que en la temporada 2009-10 la entidad marcara un hito en su historia, dando paso a la formación del primer equipo de F 11 femenino en la segunda autonómica, que ese mismo año conseguía el ascenso, junto a otro de F7 que compitió en la liga local de Ferrolterra.

Ahora los de Sinde, convertidos ya en el club más longevo del fútbol femenino de la comarca, volverán a hacer historia en la temporada 2021-22. O Val da un nuevo paso adelante para convertirse en el primer club en la historia del fútbol femenino de Ferrolterra en contar con dos equipos en las competiciones del fútbol autonómico. A la presencia del primer equipo que compite en la 1ª autonómica se sumará un segundo que debutará la próxima temporada en la 2ª autonómica.

Bárbara Grandal, alma mater y coordinadora del fútbol femenino de la entidad analiza las últimas temporadas y nos da las claves del proyecto valexo:

El descenso como un paso adelante

  • «Llevábamos años pasándolo realmente mal, en una competición (1ª Autonómica) en la que el noventa por cien de los equipos eran de la zona sur, con desplazamientos muy largos y horarios de partidos que te obligaban a viajar para jugar un domingo a las ocho de la noche en Vigo por ejemplo. Esas cosas hacían que para nosotros como club fuera muy difícil de gestionar a la hora de sacar jugadoras adelante que estuvieran interesadas en esta disciplina».

En la temporada 2017-18, O Val pierde la categoría. El descenso marco un punto de inflexión en el proyecto y desde Sinde se comenzaban a tomar decisiones con visión de futuro a medio y largo plazo.

Bajar al último escalón nos hizo perder ese miedo a la competición. «En la 2018-19 empezamos a fichar niñas muy jóvenes, con menos calidad quizá pero con la idea de formarlas. No les exigimos nada, tan solo venir, tener paciencia, formarse y aprender. A partir de ahí, trabajo , trabajo y trabajo. Así comenzamos con niñas de 14, 15 años que se empiezan a interesar por el fútbol sin más y ahí yo comienzo con la coordinación y Jorge Bello y Alex García comienzan también como técnicos del primer equipo».

Objetivos y fuga de talentos

Aumentar el número de jugadoras en la entidad y dedicarse a la formación fueron desde entonces los objetivos prioritarios del club de Narón. El trabajo comenzó a dar sus frutos y algunas de las mejores jugadoras fueron objetivo de clubes de mayor categoría. «Nos dedicamos a eso fundamentalmente desde entonces y nos va bastante bien, a pesar de que sobre todo el Deportivo nos está llevando niñas de las más jóvenes que habíamos reclutado, sobre todo en la portería, con lo difícil que es encontrar jugadoras para esa posición. La verdad es que todavía estamos esperando una llamada del Dépor, porque jamás se han dirigido a nosotros para nada de esto a pesar de que algunos padres les han dicho que llamaran para comunicarlo al club al menos», afirma Barbara Grandal.

El camino marcado en la temporada 2018-19 llevó al club a recuperar la categoría perdida y a unos resultados inesperados en la captación de jugadoras que auguraban el éxito de la nueva forma de trabajo. «De repente nos encontramos con 30 niñas en el club . El fútbol femenino empezó a visibilizarse en los grandes medios y los padres comenzaron a perder la timidez en que sus hijas jueguen al fútbol. Vienen, preguntan, prueban, y se quedan. Ahora mismo tenemos desde jugadoras fundadoras como Noemi, Alexia , Laura Veiga, hasta niñas de toda la comarca que nunca habían jugado al fútbol».

Consolidación

Con tales mimbres O Val hizo frente a la temporada 19-20 en la que el equipo se consolidó tanto a nivel formativo como competitivo. «La temporada se partió por lo que ya sabemos (pandemia) y el 9 de marzo fue el último partido contra el Victoria que lo empatamos, ahí ya había una muy buena competición, quedamos en el puesto once, nos llevó mucho tiempo coger el ritmo pero mejoramos muchísimo. Las nuevas incorporaciones comenzaron a funcionar muy bien, trabajos mucho el aspecto físico con todas las niñas de manera diferenciada porque no puedes aplicar el mismo trabajo a una niña de 14 que a una de 18 o más. Es uno de los handicap del aficionado que las edades son muy diversas», subraya Bárbara. «La temporada fue extraordinaria tanto a nivel de juego como de formación de cada una de las niñas y su integración en el equipo».

Presente post Covid

La temporada que acaba de finalizar volvió a ser dura para el cuadro valexo, sin embargo no variaron un ápice los objetivos del proyecto y sirvió en gran medida para consolidarlos e incluso reforzarlos. A la vista está el avance con el anuncio de la creación del segundo equipo de la entidad. «Decidimos salir a competir a pesar de las circunstancias tan especiales y fuimos desde el minuto uno sabiendo que nuestro grupo fuera como fuere, iba a ser complicadísimo porque nos tocan todos los filiales de nacional. Al principio parecía más parejo al ser dos grupos en lugar de tres, ahí se abría un poquito la mano con otros equipos que más o menos eran de nuestro nivel, pero de repente te ves en un grupo de seis equipos en los que tres son filiales», apunta Bárbara sobre el formato de la competición. «De todas maneras para nosotros esta temporada era fundamental en nuestra planificación para seguir creciendo y seguir captando niñas, algunas que llegaban a infantiles y se iban a quedar sin competir, así que había que hacerlo», señala. «Decidimos salir todas juntas , aun sabiendo que no tendríamos el mismo ritmo competitivo que otros equipos que llevaban entrenando desde septiembre, pero tampoco sin pretenderlo porque forzar a las chicas tan jóvenes a ese nivel de exigencia física sería contraproducente para ellas», matiza. «Sabíamos que podríamos llegar todos los días con una bolsa de goles para casa, nos costó asimilarlo sobre todo por la dureza de los partidos pero desde que iniciamos este proyecto hemos tratado de imprimir mucha psicología, y estar muy pendientes de cada una de las chicas, sobre todo por la disparidad de edades». «Cada lunes tenemos un charla post partido, con jugadores y entrenadores, ahí tratamos de acompañarlas en el aspecto psicológico, explicarles y darles soporte para lo que necesiten además de los aspectos puramente deportivos».

Futuro ilusionante

El futuro se plantea ilusionante en Sinde. El hecho histórico de participar con dos equipos en las competiciones autonómicas deberá funcionar como afirmación del trabajo bien hecho y como motor de crecimiento para las de O Val. «El objetivo es que todas estas niñas se formen para acabar compitiendo aquí. Si una niña independientemente de su edad se forma, trabaja y progresa debe poder competir al mejor nivel aquí, pero no vamos a sacrificar esa formación, que debe ser lenta y adecuada a las edades que manejamos. La idea es que la formación sea por edad, aunque pueda haber salvedades, las niñas irán una iniciación, formación y perfeccionamiento. Ya a nivel competitivo en el primer equipo la idea es poder imprimir la intensidad en el entrenamiento y la competición con las jugadoras que tienen ya las características necesarias que demanda la categoría.»

Competir en la 1ª autonómica al mejor nivel y continuar con la formación en el segundo equipo de la entidad serán los objetivos del nuevo paso adelante de O Val con el fútbol femenino en una nueva temporada cargada de ilusión y trabajo en casa Sinde. «Estamos muy abiertos al tema de la formación, captando nuevos valores para ese segundo equipo, buscamos niñas para enseñarles, mejorar y formarlas y la idea es que acaban participando y haciendo todo su ciclo futbolístico en nuestro club», sentenció Bárbara Grandal, responsable de la SD O Val para el fútbol femenino.

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